Dedícate a aquello que se te da bien

El consejo de hoy: Dedícate a aquello que se te da bien.

Sí, eso es, dedica tiempo y esfuerzo a aquello que realmente te guste, a aquello que sabes hacer, aquello que te ilusiona.

Sir Ken Robinson nos habla de encontrar nuestro “elemento”, pues la gente produce lo mejor y es feliz cuando hace cosas que ama. Tu elemento es la confluencia de aquello que se te da bien hacer y aquello que te gusta hacer; es nuestra pasión, lo que nos identifica.

¿Cómo descubrir mi “elemento”?

SSir-Ken-Robinsoni estás perdido/a y no sabes muy bien cual es tu elemento debes de reflexionar.

1.-Escúchate. Presta atención en cómo hablas, de que hablas cuando algo te emociona, qué conversaciones propones, qué te gusta leer, escuchar por la radio, ver en la televisión o qué tipo de artículos llaman tu atención en Internet. En definitiva, con que temas conectas y te hacen sentir bien.

2.-Pregúntate. Si pudiera elegir en qué trabajar o que funciones desempeñar en mi trabajo ¿qué elegiría? Lo importante es tomar conciencia de aquello que te motiva, y no dejar de lado nuestros valores. Puede que te motive la seguridad o estabilidad, el reconocimiento, el poder, el servicio, el conocimiento… ¿Qué te lleva a actuar? ¿Qué te motiva?

3.-Conócete. No solo es importante saber qué te gusta, también saber qué se te da bien, qué habilidades tienes. Tú mismo deberías poder responder cuales son tus habilidades, puedes indagar reflexionando sobre qué funciones haces bien en tu trabajo, que roles adquieres en tus grupos, haciendo qué te sientes cómodo/a y seguro/a. También puedes preguntarle a los tuyos: amigos, familia, compañeros de trabajo… ¿En qué creéis que soy bueno/a?

Descubrir qué se te da bien y qué te gusta hacer te ayudará a motivarte día a día; cuando ya lo sepas puedes dedicarle un tiempo diario o semanal a tu “elemento” incluso puedes plantearte el objetivo de hacer de tu “elemento” tu fuente de ingresos, tu trabajo. Disfruta de los momentos de la vida.

Si os ha gustado el post podéis aprender más leyendo y viendo a Sir Ken Robinson.

http://www.casadellibro.com/libros-ebooks/ken-robinson/34553

Las Claves de la Felicidad

Acabamos de entrar en un nuevo año, y con él empiezan las esperanzas por ver cumplidos nuestros deseos. Hemos brindado pensando en un año igual o mejor que el anterior, buscando nuestro mayor de los tesoros: la felicidad.

Pero estamos de suerte, en este tiempo de crisis; pues poco tiene que ver la felicidad con nuestra cuenta bancaria o la cantidad de deseos que podamos comprar con dinero. Demostrado está que la felicidad nace de nuestra capacidad por apreciar y propiciar las cosas bellas, los momentos felices y las personas que amamos.

felicidadPero estamos de suerte, en este tiempo de crisis; pues poco tiene que ver la felicidad con nuestra cuenta bancaria o la cantidad de deseos que podamos comprar con dinero. Demostrado está que la felicidad nace de nuestra capacidad por apreciar y propiciar las cosas bellas, los momentos felices y las personas que amamos.

Es por eso que aún en tiempos de crisis podemos ser las personas más felices del mundo. La puerta de la felicidad está blindada con cerrojos, como pueden ser el miedo, la resignación, la impotencia, y candados como los pensamientos negativos que nos bloquean y no nos dejan avanzar. La solución está en encontrar las llaves que encajan con esas cerraduras para librarse de ellas y cruzar el umbral hacia felicidad. No esperéis un regalo único como un décimo de lotería premiado, el hombre o mujer perfectos o una pócima secreta… Eso forma parte de la “suerte” de muy pocos y os aseguro que no os aseguraría la felicidad más que por un tiempo.

Estás claves, como todo, dependen de ti y solo de ti, pero si las practicas y automatizas te harán feliz de por vida, y eso no lo consigue nada material.

1.- Enfréntate a tus retos. Primero, asegúrate de que son realistas y no riñen con tus valores más preciados, a veces, nos proponemos retos que son incompatibles con nuestras prioridades. Después, permítete el ser flexible con ellos, sino, se puede convertir en un amargo camino. No tengas tan en cuenta la cima, céntrate en el proceso y celebra los pequeños pasos, siempre es mejor el camino que los resultados.

2.- Disfruta del proceso. No tengas tan en cuenta la cima, céntrate en el proceso y celebra los pequeños logros, siempre es mejor el camino que la meta en sí.

3.- Aprecia y agradece todo lo que hay a tu alrededor. Tu gente, tu hogar, una canción, un olor, un beso, una caricia… Déjate asombrar por las cosas bellas y rodéate de ellas siempre que puedas. Detente unos segundos ante ellas y admíralas. Están ahí, en tu día a día,  agudiza tus sentidos y las cosas buenas y bellas se multiplicaran.

4.- Sé positivo. Hay muchos estudios que avalan el poder del optimismo, pero hay uno que desarma a los llamados “realistas”, está comprobado que una persona positiva es más realista que una persona negativa; los optimistas son capaces de ver lo bueno y lo malo, pero se centran en lo positivo porque es más útil para entrar en acción o aceptar situaciones. No podemos estar continuamente instalados en lo peor. Veamos las cosas con claridad y no desde el prisma del miedo.

Young Man Laughing --- Image by © Royalty-Free/Corbis

Young Man Laughing — Image by © Royalty-Free/Corbis

5.- Sonríe. Sí, sonríe siempre que puedas, regala tu sonrisa hasta al más desconocido. Tu cuerpo se siente diferente, las cosas salen bien. Mira a los ojos y sonríe siempre que saludes o des las gracias a alguien; verás, como las personas de tu alrededor también te sonreirán y serán más amables contigo; la sonrisa es una llave que abre muchas puertas, déjate de amenazas y órdenes, pide las cosas con una sonrisa y tus deseos serán órdenes. Complácete con historias divertidas, chistes o películas cómicas y aprende a tomarte las cosas con humor, las vida es más divertida.

6.- Haz lo que te apasiona. Ken Robinson ha demostrado que la felicidad está muy relacionada con lo que él llama “el elemento”, y esto no es más que encontrar aquello que te gusta, lo que te apasiona y dedicarle tu tiempo. Puede ser un hobby, un deporte, algo artístico… Algo que se te da bien y con lo que fluyes. Si no lo has encontrado intúyelo en tus habilidades, piensa en los adjetivos que te atribuyes y busca cosas que tengan relación con ellos. Un día, hablando de esto mismo una alumna me dijo en una clase: “Me gusta organizar, relacionarme con gente, formar parte de algo, soy buena comunicando…” Eso le hizo pensar; me la encontré después de unos meses y no paró de agradecerme lo aprendido en el curso. “Maria, estoy implicada en una organización del barrio y me siento realizada”. Estaba incluso formándose en habilidades directivas, para poder dejar su trabajo y dedicarse a lo que le gustaba realmente, con 40 y muchos años había encontrado su elemento.

7.- Sé asertivo.  La asertividad es una habilidad comunicativa que se encuentra entre la agresividad y la pasividad. El equilibrio entre “digo o hago lo que siento sin pensar en los demás” o “no hago o no digo lo que siento por miedo a los demás”. La razón poco importa llevársela, poco o nada se consigue con ella, pero callarse o reprimirse te lleva a ser profundamente infeliz, pues siempre harás lo que el otro quiere que hagas, y eso no es más que vivir enjaulado. Debes decir de forma asertiva, pensando en el otro lo que piensas y sientes, luchar por que el otro te entienda, pero comprendiendo también que el otro puede pensar diferente que tu. No tienes ni idea lo feliz que puedes llegar a ser en el momento que aceptas que los demás no tienen que pensar igual que tu, y suerte que así es.

8.- Cuídate. Dedica un poco de tu tiempo a ti mismo, solamente a ti. Ya sea en el gimnasio, haciendo yoga o cualquier ejercicio físico, mental o espiritual, regalándote un masaje, o un detalle, algo de ropa, o unos minutos cada día en el que el protagonista seas tu. Mírate en el espejo, baila, sonríe, acéptate. Cuida de tu cuerpo y de tu mente, no puedes hacer nada sin ninguna de las dos cosas, tenlo en cuenta.

9.- Regala y recoge afecto. Abraza, besa, acaricia… Muestra tu cariño a los que quieres y los que están a tu alrededor, no te reprimas y ellos aprenderán también a no hacerlo. Existen muchos experimentos sobre el poder de los abrazos y las caricias, de su poder preventivo y curativo, de cómo mejora el sistema inmunológico y previene enfermedades. Éstos actúan en forma de medicina desde nuestra existencia y lo que es mejor, no hay efectos secundarios, contraindicaciones, ni problemas por sobredosis. Instintivo y natural.

10.- Conócete a ti mismo. En la actualidad, las personas están dando mucha más importancia al autoconocimiento. Cuando te das cuentas de tus limitaciones, tus virtudes y habilidades aprendes a aceptar mejor las críticas y a reírte de ti mismo. Uno no es verdaderamente feliz hasta que no es capaz de aceptarse.

Maria del Olmo Vila · Coach-Formadora